Los anticoagulantes orales como warfarina y acenocumarol (Sintrom®) se utilizan para prevenir la formación de trombos en enfermedades como la fibrilación auricular, la trombosis venosa profunda o en pacientes portadores de válvulas cardíacas. Estos medicamentos actúan inhibiendo la acción de la vitamina K, una vitamina implicada en el proceso de coagulación sanguínea. Por esta razón, la alimentación puede influir de forma significativa en su efecto.
Algunos alimentos contienen cantidades elevadas de vitamina K, como las espinacas, la col rizada, el brócoli o las acelgas. Durante años se recomendó limitar su consumo, pero actualmente la recomendación es diferente: no es necesario eliminarlos de la dieta, sino mantener una ingesta regular y estable. Cambios bruscos en el consumo de estos alimentos pueden alterar el equilibrio del tratamiento y modificar el INR, el parámetro que mide el grado de anticoagulación.
Además, el consumo excesivo de alcohol puede aumentar el riesgo de hemorragia en pacientes tratados con warfarina o acenocumarol. También es importante considerar el uso de plantas medicinales o suplementos, ya que algunos productos naturales como ginkgo biloba, ajo o jengibre pueden potenciar el efecto anticoagulante.
En la Farmacia del Mercat recordamos el caso de José, un paciente tratado con acenocumarol tras un episodio de fibrilación auricular. Durante una visita comentó que había comenzado una dieta “muy saludable” con grandes cantidades de batidos verdes diarios. A las pocas semanas su INR apareció elevado. Tras revisar su dieta identificamos el aumento importante de verduras ricas en vitamina K y se le explicó cómo mantener un consumo equilibrado y constante.
La educación sanitaria y la revisión periódica de la alimentación forman parte del seguimiento farmacéutico de los pacientes anticoagulados.
Consejos del farmacéutico
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Si toma warfarina o acenocumarol, mantenga un consumo regular y estable de verduras ricas en vitamina K.
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Evite cambios bruscos en la dieta, especialmente si inicia dietas depurativas o batidos verdes.
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Limite el consumo de alcohol, ya que puede aumentar el riesgo de hemorragia.
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Informe a su farmacéutico o médico si consume plantas medicinales como ginkgo, ajo o jengibre en forma de suplemento.
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Ante cambios importantes en la dieta, es recomendable controlar el INR para asegurar que el tratamiento sigue siendo seguro.
Tabla educativa: alimentos ricos en vitamina K

Equipo Farmacia del Mercat
Trabajo de Fin de Grado: Elena Mengual
Doble Grado en Farmacia y Nutrición Humana y Dietética. Universidad de Valencia
Dirección académica: Dra. M. Carmen Recio y Dra. M. Amparo Pérez Benajas
Bibliografía
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